Re: Astronomia, astro fisica y otras yerbas...
El ‘cometa del siglo’ se desintegra`.

El radiotelescopio de Sierra Nevada, desde donde realiza la investigación.
El cometa ISON, el más observado en los últimos meses por los astrónomos, podría haberse desintegrado. Así lo creen los científicos Israel Hermelo, del Observatorio del Instituto de Radioastronomía Milimétrica (IRAM) de Sierra Nevada, y Michal Drahus, del Instituto de Tecnología de California (CALTECH). Durante la última semana, los dos investigadores han estado observando el ISON, llamado el ‘cometa del siglo’, con el radiotelescopio de 30 metros de Sierra Nevada, situado en la Loma de Dílar, a 800 metros del Pico del Veleta (Granada).
Astrónomos de diversos puntos del planeta han seguido en los últimos meses la trayectoria del cometa, que se dirigía a gran velocidad hacia un encuentro cercano con el Sol. Según sus cálculos, este jueves, 28 de noviembre, el ISON llegaría a su punto más cercano al Sol. Pero puede que se haya hecho añicos antes de tiempo. Es lo que sospechan Hermelo y Drahus. Los dos investigadores pretendían estudiar la rotación del núcleo del cometa “a través de la variación temporal de la emisión producida por la molécula de Cianuro de Hidrógeno”.
El cometa, que ha deslumbrado a los astrónomos y que fue detectado hace poco más de un año, pasa por primera vez por el interior del sistema solar. Es la primera vez que el cometa se acerca al Sol, lo que significa que sus reservas de materia han permanecido intactas desde la formación del sistema solar, como si se tratara de un fósil de entonces. “Actualmente el ISON se encuentra próximo a su punto de máximo acercamiento al Sol, motivo por el que el cometa solo puede observarse justo antes del amanecer y durante todo el día”, explican Hermelo y Drahus. El radiotelescopio de 30 metros operado por el Instituto de Radioastronomía Milimétrica, desde donde realizan sus investigaciones, “es único en el mundo por el hecho de que puede observar la emisión de moléculas provenientes del cometa a plena luz del día”.
Desde el pasado 21 de noviembre hasta hoy, estos científicos han observado que la emisión de Cianuro de Hidrógeno “se ha vuelto 20 veces menos brillante”. “En lugar de hacerse más y más brillante a medida que se acerca al Sol, parece ser que el cometa ISON no ha soportado las altas temperaturas a las que ha sido sometido durante los últimos días”, relatan los astrofísicos.
También destacan que “las observaciones de esta molécula dotan de una excelente estimación del estado actual del cometa puesto que el Cianuro de Hidrógeno solo es capaz de sobrevivir durante un tiempo muy limitado una vez que son desprendidas del núcleo cometario”. Por esta razón, “la dramática disminución del brillo durante la última semana parece estar indicando que el cometa se ha desintegrado por completo”, afirman. Según Hermelo y Drahus, las partículas de polvo que producen las características colas del cometa pueden sobrevivir indefinidamente en el espacio y, por esta razón, la cola del cometa podría seguir siendo visible todavía durante un tiempo aunque el cometa haya dejado de existir.
COMPORTAMIENTO INESTABLE
“Si este fuera el caso, el prematuramente llamado cometa del siglo podría haberse marchitado antes de tiempo”, dicen. Hermelo y Drahus esperan que sus hipótesis sean confirmadas por otros observatorios del mundo antes de afirmar con rotundidad que el ISON se ha desintegrado por completo. “La comunidad científica ha visto cómo en las últimas semanas el cometa mostraba un comportamiento excesivamente inestable, con picos de brillo seguidos por periodos de baja actividad”, añaden los astrofísicos. Ese comportamiento tan inestable es, precisamente, lo que hace que estos científicos mantengan alguna esperanza de que el ISON no se haya desintegrado por completo. “Podría ocurrir que el cometa solo este pasando por un estadio de inactividad y que en unos días, tras su acercamiento al Sol, vuelva a brillar con fuerza y cumpla con las expectativas que los científicos habían puesto en él”, comentan Hermelo y Drahus, que prefieren ser cautelosos con los resultados iniciales de sus investigaciones hasta que sean ratificadas por otros observatorios.
Si el ISON sobreviviera, sería visible a simple vista durante el mes de diciembre, al menos desde el hemisferio norte. Pero lo que preocupaba a los científicos era lo que sucedería a medida que se aproximara a su punto máximo de acercamiento al Sol. Aunque se han resistido a hacer pronósticos, algunos no descartaban que se desintegrara debido a la tremenda fuerza solar. Todas las miradas estaban puestas en el día 28. Era la fecha en la que decían que el ‘cometa del siglo’ podría dejar de existir o proyectar todo un espectáculo celestial.
De confirmarse las investigaciones de Hermelo y Drahus, el ‘cometa del siglo’ ya habría desaparecido. Con ello se desvanecerían también todas las expectativas que había puesto en el ISON la comunidad científica después de que dos astrónomos rusos detectaran el cometa en septiembre de 2012. Su nombre, ISON, se debe a las siglas en inglés de International Scientific Optical Network (Red Internacional de Ciencia Óptica) mediante la cual fue descubierto el cometa. Dicen que el ISON se había escapado de la nube Oort, en los límites del sistema solar donde habitan cuerpos helados. Su procedencia fue una de las causas que deslumbró a los astrónomos, pero también el hecho de que por primera vez el cometa se acercara al Sol, con todas sus reservas de materia intactas, y lo pasara casi rozando. Puede que ya haya sucumbido.
El ‘cometa del siglo’ se desintegra
El ‘cometa del siglo’ se desintegra`.
El radiotelescopio de Sierra Nevada, desde donde realiza la investigación.
El cometa ISON, el más observado en los últimos meses por los astrónomos, podría haberse desintegrado. Así lo creen los científicos Israel Hermelo, del Observatorio del Instituto de Radioastronomía Milimétrica (IRAM) de Sierra Nevada, y Michal Drahus, del Instituto de Tecnología de California (CALTECH). Durante la última semana, los dos investigadores han estado observando el ISON, llamado el ‘cometa del siglo’, con el radiotelescopio de 30 metros de Sierra Nevada, situado en la Loma de Dílar, a 800 metros del Pico del Veleta (Granada).
Astrónomos de diversos puntos del planeta han seguido en los últimos meses la trayectoria del cometa, que se dirigía a gran velocidad hacia un encuentro cercano con el Sol. Según sus cálculos, este jueves, 28 de noviembre, el ISON llegaría a su punto más cercano al Sol. Pero puede que se haya hecho añicos antes de tiempo. Es lo que sospechan Hermelo y Drahus. Los dos investigadores pretendían estudiar la rotación del núcleo del cometa “a través de la variación temporal de la emisión producida por la molécula de Cianuro de Hidrógeno”.
El cometa, que ha deslumbrado a los astrónomos y que fue detectado hace poco más de un año, pasa por primera vez por el interior del sistema solar. Es la primera vez que el cometa se acerca al Sol, lo que significa que sus reservas de materia han permanecido intactas desde la formación del sistema solar, como si se tratara de un fósil de entonces. “Actualmente el ISON se encuentra próximo a su punto de máximo acercamiento al Sol, motivo por el que el cometa solo puede observarse justo antes del amanecer y durante todo el día”, explican Hermelo y Drahus. El radiotelescopio de 30 metros operado por el Instituto de Radioastronomía Milimétrica, desde donde realizan sus investigaciones, “es único en el mundo por el hecho de que puede observar la emisión de moléculas provenientes del cometa a plena luz del día”.
Desde el pasado 21 de noviembre hasta hoy, estos científicos han observado que la emisión de Cianuro de Hidrógeno “se ha vuelto 20 veces menos brillante”. “En lugar de hacerse más y más brillante a medida que se acerca al Sol, parece ser que el cometa ISON no ha soportado las altas temperaturas a las que ha sido sometido durante los últimos días”, relatan los astrofísicos.
También destacan que “las observaciones de esta molécula dotan de una excelente estimación del estado actual del cometa puesto que el Cianuro de Hidrógeno solo es capaz de sobrevivir durante un tiempo muy limitado una vez que son desprendidas del núcleo cometario”. Por esta razón, “la dramática disminución del brillo durante la última semana parece estar indicando que el cometa se ha desintegrado por completo”, afirman. Según Hermelo y Drahus, las partículas de polvo que producen las características colas del cometa pueden sobrevivir indefinidamente en el espacio y, por esta razón, la cola del cometa podría seguir siendo visible todavía durante un tiempo aunque el cometa haya dejado de existir.
COMPORTAMIENTO INESTABLE
“Si este fuera el caso, el prematuramente llamado cometa del siglo podría haberse marchitado antes de tiempo”, dicen. Hermelo y Drahus esperan que sus hipótesis sean confirmadas por otros observatorios del mundo antes de afirmar con rotundidad que el ISON se ha desintegrado por completo. “La comunidad científica ha visto cómo en las últimas semanas el cometa mostraba un comportamiento excesivamente inestable, con picos de brillo seguidos por periodos de baja actividad”, añaden los astrofísicos. Ese comportamiento tan inestable es, precisamente, lo que hace que estos científicos mantengan alguna esperanza de que el ISON no se haya desintegrado por completo. “Podría ocurrir que el cometa solo este pasando por un estadio de inactividad y que en unos días, tras su acercamiento al Sol, vuelva a brillar con fuerza y cumpla con las expectativas que los científicos habían puesto en él”, comentan Hermelo y Drahus, que prefieren ser cautelosos con los resultados iniciales de sus investigaciones hasta que sean ratificadas por otros observatorios.
Si el ISON sobreviviera, sería visible a simple vista durante el mes de diciembre, al menos desde el hemisferio norte. Pero lo que preocupaba a los científicos era lo que sucedería a medida que se aproximara a su punto máximo de acercamiento al Sol. Aunque se han resistido a hacer pronósticos, algunos no descartaban que se desintegrara debido a la tremenda fuerza solar. Todas las miradas estaban puestas en el día 28. Era la fecha en la que decían que el ‘cometa del siglo’ podría dejar de existir o proyectar todo un espectáculo celestial.
De confirmarse las investigaciones de Hermelo y Drahus, el ‘cometa del siglo’ ya habría desaparecido. Con ello se desvanecerían también todas las expectativas que había puesto en el ISON la comunidad científica después de que dos astrónomos rusos detectaran el cometa en septiembre de 2012. Su nombre, ISON, se debe a las siglas en inglés de International Scientific Optical Network (Red Internacional de Ciencia Óptica) mediante la cual fue descubierto el cometa. Dicen que el ISON se había escapado de la nube Oort, en los límites del sistema solar donde habitan cuerpos helados. Su procedencia fue una de las causas que deslumbró a los astrónomos, pero también el hecho de que por primera vez el cometa se acercara al Sol, con todas sus reservas de materia intactas, y lo pasara casi rozando. Puede que ya haya sucumbido.
El ‘cometa del siglo’ se desintegra
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