Así es más o menos lo que queda después de ver cómo se manejan los dueños del equipo colchonero en las ampliaciones de capital.
Hace ya algunos años, en ese 92 que debería ser recordado por el de las olimpiadas pero para los béticos tienen todavía más connotaciones otros hechos, que un tal Jesús Gil las vio de lejos y pensó que era un negocio redondo. Hacerse con un club, SAD mediante, y hacer de su capa un sayo.
Fue el que enseñó a un selecto grupo de dirigentes del fútbol español, más de uno imputado y más de uno condenado, cómo "gestionar" una vaca con las ubres gordas hasta dejarla al borde de la inanición. Bien que aprendieron a ponerles nombres a las camisetas, a mezclar política y fútbol, a fichar chóped a preció de Jabugo, a extender fuera del fútbol sus tentáculos y a mezclarlo todo.
Puso 2000 millones para salvar al Atlético, pero resulta que la justicia descubrió que no los puso (me suena). Caso camisetas, desvío de fondos e intervención judicial. Casi nada.
Pero no pasó gran cosa, estimaron devolver a los antiguos dueños el club y se amplió el capital para que los accionistas minoritarios fuesen prácticamente testimoniales y la deuda crecía y crecía, como casi la de todo el fútbol español, pero eso no parece importar en este circo de pan y fútbol.
Ahora, de nuevo amplían capital, que no sentimiento. Los que están, con más del 50% de las acciones, amplían capital a quien creen conveniente. El pequeño accionista ya ni se le ve de lo diminuto que han quedado sus pequeñas acciones con las que quería ayudar al club. ¿Que es chino? pues bueno, es lo que hay, tiene pasta y a nosotros nos gusta su pasta. Esto es una SAD. Si mañana quiero llevarla a quiebra, si quiero venderla a plazos en Siberia tu sentimiento es totalmente libre, pero la libertad de tu sentimiento termina en los muros de mi SAD.
Y alguno dirá, pues el Atlético gana títulos. Y yo recordaré que la masa social, la capacidad de generar recursos y las posibilidades del Atlético, igual que las del Betis, son muchísimo mayores que los resultados que obtienen por delante estos mandamases. Y por detrás?... Por detrás la justicia ha demostrado más de una vez que los dineros del fútbol están muy manchados.
Hace ya algunos años, en ese 92 que debería ser recordado por el de las olimpiadas pero para los béticos tienen todavía más connotaciones otros hechos, que un tal Jesús Gil las vio de lejos y pensó que era un negocio redondo. Hacerse con un club, SAD mediante, y hacer de su capa un sayo.
Fue el que enseñó a un selecto grupo de dirigentes del fútbol español, más de uno imputado y más de uno condenado, cómo "gestionar" una vaca con las ubres gordas hasta dejarla al borde de la inanición. Bien que aprendieron a ponerles nombres a las camisetas, a mezclar política y fútbol, a fichar chóped a preció de Jabugo, a extender fuera del fútbol sus tentáculos y a mezclarlo todo.
Puso 2000 millones para salvar al Atlético, pero resulta que la justicia descubrió que no los puso (me suena). Caso camisetas, desvío de fondos e intervención judicial. Casi nada.
Pero no pasó gran cosa, estimaron devolver a los antiguos dueños el club y se amplió el capital para que los accionistas minoritarios fuesen prácticamente testimoniales y la deuda crecía y crecía, como casi la de todo el fútbol español, pero eso no parece importar en este circo de pan y fútbol.
Ahora, de nuevo amplían capital, que no sentimiento. Los que están, con más del 50% de las acciones, amplían capital a quien creen conveniente. El pequeño accionista ya ni se le ve de lo diminuto que han quedado sus pequeñas acciones con las que quería ayudar al club. ¿Que es chino? pues bueno, es lo que hay, tiene pasta y a nosotros nos gusta su pasta. Esto es una SAD. Si mañana quiero llevarla a quiebra, si quiero venderla a plazos en Siberia tu sentimiento es totalmente libre, pero la libertad de tu sentimiento termina en los muros de mi SAD.
Y alguno dirá, pues el Atlético gana títulos. Y yo recordaré que la masa social, la capacidad de generar recursos y las posibilidades del Atlético, igual que las del Betis, son muchísimo mayores que los resultados que obtienen por delante estos mandamases. Y por detrás?... Por detrás la justicia ha demostrado más de una vez que los dineros del fútbol están muy manchados.
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