Me parece muy bien que el presidente del Betis dé la cara en estos momentos de extrema gravedad. Si debió hacerlo antes o después me parece un debate insulso que no lleva a nada. Ha salido ahora, pues bien, poco que aplaudirle pues cumple con su deber.
Esta rueda de prensa confirma que ABA ha decidido acometer una ampliación de capital. Eso de que "lo decidirán los béticos" es una memez del mismo calibre que decir que "solo el 0,3% de los béticos votaron en contra de sus cuentas en la última Junta de Accionistas". Típico recurso de lenguaje neoloperiano que tiene como objeto otorgar única legitimidad -como si hiciera falta- a la hora de tomar decisiones a un órgano de gobierno que, vaya casualidad, ABA controla casi sin despeinarse. En su desesperación -la ausencia de López Catalán en esa rueda de prensa es clamorosa- ABA empieza a lanzar guiños a otros mayoritarios para que en esta nueva aventura de la contradicción, donde se ha pasado del "no, nunca, jamás" a la ampliación de capital, a "no demonizarla", los actuales dirigentes no vayan solos y asuman por sí solos el papel de malos.
Habla el presidente de las obras de la ciudad deportiva (hipoteca a devolver en cómodos plazos en décadas), de la finalización del estadio y de crecimiento deportivo (en estas dos últimas campañas objetivo conseguido, pero hay que seguir). Pero no explica cómo financiar ese plan estratégico, sobre todo teniendo en cuenta que ya el club tiene hipotecados parte de sus ingresos por derechos de televisión merced al acuerdo con el fondo buitr... perdón de inversión CVC. Si repasamos la rueda de prensa, el presidente se vanagloria de haber duplicado los ingresos ordinarios en 6 años, pero se presenta ahora con dos ejercicios seguidos de pérdidas y un desfase de 60 millones de euros.... Catastrófico no, lo siguiente.
Entiendo que quiera recuperar su dinero, es lógico y no hay nada que reprochar. Pero no nos olvidemos de una cosa, si el Betis solo ha podido inscribir a sus jugadores a duras penas, y debe hasta de callarse es por responsabilidad, única y exclusiva, de la nefasta gestión económica de ABA, que ha jugado con los recursos económicos del Betis con una irresponsabilidad que supera con mucho la frontera de lo impresentable.
Esta rueda de prensa confirma que ABA ha decidido acometer una ampliación de capital. Eso de que "lo decidirán los béticos" es una memez del mismo calibre que decir que "solo el 0,3% de los béticos votaron en contra de sus cuentas en la última Junta de Accionistas". Típico recurso de lenguaje neoloperiano que tiene como objeto otorgar única legitimidad -como si hiciera falta- a la hora de tomar decisiones a un órgano de gobierno que, vaya casualidad, ABA controla casi sin despeinarse. En su desesperación -la ausencia de López Catalán en esa rueda de prensa es clamorosa- ABA empieza a lanzar guiños a otros mayoritarios para que en esta nueva aventura de la contradicción, donde se ha pasado del "no, nunca, jamás" a la ampliación de capital, a "no demonizarla", los actuales dirigentes no vayan solos y asuman por sí solos el papel de malos.
Habla el presidente de las obras de la ciudad deportiva (hipoteca a devolver en cómodos plazos en décadas), de la finalización del estadio y de crecimiento deportivo (en estas dos últimas campañas objetivo conseguido, pero hay que seguir). Pero no explica cómo financiar ese plan estratégico, sobre todo teniendo en cuenta que ya el club tiene hipotecados parte de sus ingresos por derechos de televisión merced al acuerdo con el fondo buitr... perdón de inversión CVC. Si repasamos la rueda de prensa, el presidente se vanagloria de haber duplicado los ingresos ordinarios en 6 años, pero se presenta ahora con dos ejercicios seguidos de pérdidas y un desfase de 60 millones de euros.... Catastrófico no, lo siguiente.
Entiendo que quiera recuperar su dinero, es lógico y no hay nada que reprochar. Pero no nos olvidemos de una cosa, si el Betis solo ha podido inscribir a sus jugadores a duras penas, y debe hasta de callarse es por responsabilidad, única y exclusiva, de la nefasta gestión económica de ABA, que ha jugado con los recursos económicos del Betis con una irresponsabilidad que supera con mucho la frontera de lo impresentable.
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