Acabo de leer en el periódico El Mundo, esta noticia. Copio y pego parte de la misma.
Los sumarios de las operaciones Pizarro y Cortés desvelan también la novedad de que se investiga un amistoso de un equipo de Primera División: un Betis-Écija celebrado en noviembre. Apuestas disparadas en Asia
El Écija, por su parte, ha sido uno de los equipos de Segunda B con varios partidos sospechosos durante la última temporada. Pero el pasado 15 de noviembre saltaron todas las alarmas tras un amistoso contra el Betis, que el equipo de Primera ganó por 4-0. Así lo refleja el sumario de la operación Pizarro, la primera de las dos investigaciones.
«Hay indicios para presuponer que el número de goles y en este caso el resultado de dicho encuentro a favor del equipo local pudiera haber estado predeterminado antes de su inicio por parte de varios jugadores», expone la denuncia -una de muchas- que presentó La Liga ante la Brigada de Control del Juego de la Policía Nacional tras monitorizar las apuestas. En este caso, se detectaron cantidades de apuestas desorbitadas en dos de las pujas típicas: el llamado hándicap asiático y el número de goles. En ambos tipos de apuestas, las casas principales tuvieron que ir ampliando el nivel de dificultad para que igualar el premio con las apuestas. En las casas asiáticas se disparó el número de apostantes.
Minutos antes de comenzar el partido continuaban subiendo las apuestas, y las casas tenían que seguir bajando la cuota. Amañar el resultado de este encuentro tenía una razón de ser: en los amistosos hay más límite de apuestas, y también la posibilidad de jugar en otros mercados que habitualmente no están en las competiciones de Segunda B.
Dos horas antes de comenzar el amistoso (que Quique Setién quería jugar para que su equipo no pasara casi 20 días sin un partido) la Policía intercepta una conversación de Iván Moreno, uno de los cabecillas de la trama, con Gajete, jugador del Écija: «Sólo cobrarían si encajan dos goles, se lo has dicho bien claro, ¿no?», dice el primero, y el segundo contesta: «No, yo sólo les he dicho que les tienen que marcar dos, que si no, no vale». E insiste, para demostrar que ha entendido bien el mensaje que tiene que transmitir a sus compañeros vendidos: «Ea, ya está, sí, sí, que les tienen que meter dos. Da igual que queden 2-1, pero ellos tienen que recibir dos obligado y ya está».
Un amistoso en Noviembre, tengo mala memoria y no lo recuerdo. ¿Es posible?
Saldremos perjudicado por esta noticia.
Los sumarios de las operaciones Pizarro y Cortés desvelan también la novedad de que se investiga un amistoso de un equipo de Primera División: un Betis-Écija celebrado en noviembre. Apuestas disparadas en Asia
El Écija, por su parte, ha sido uno de los equipos de Segunda B con varios partidos sospechosos durante la última temporada. Pero el pasado 15 de noviembre saltaron todas las alarmas tras un amistoso contra el Betis, que el equipo de Primera ganó por 4-0. Así lo refleja el sumario de la operación Pizarro, la primera de las dos investigaciones.
«Hay indicios para presuponer que el número de goles y en este caso el resultado de dicho encuentro a favor del equipo local pudiera haber estado predeterminado antes de su inicio por parte de varios jugadores», expone la denuncia -una de muchas- que presentó La Liga ante la Brigada de Control del Juego de la Policía Nacional tras monitorizar las apuestas. En este caso, se detectaron cantidades de apuestas desorbitadas en dos de las pujas típicas: el llamado hándicap asiático y el número de goles. En ambos tipos de apuestas, las casas principales tuvieron que ir ampliando el nivel de dificultad para que igualar el premio con las apuestas. En las casas asiáticas se disparó el número de apostantes.
Minutos antes de comenzar el partido continuaban subiendo las apuestas, y las casas tenían que seguir bajando la cuota. Amañar el resultado de este encuentro tenía una razón de ser: en los amistosos hay más límite de apuestas, y también la posibilidad de jugar en otros mercados que habitualmente no están en las competiciones de Segunda B.
Dos horas antes de comenzar el amistoso (que Quique Setién quería jugar para que su equipo no pasara casi 20 días sin un partido) la Policía intercepta una conversación de Iván Moreno, uno de los cabecillas de la trama, con Gajete, jugador del Écija: «Sólo cobrarían si encajan dos goles, se lo has dicho bien claro, ¿no?», dice el primero, y el segundo contesta: «No, yo sólo les he dicho que les tienen que marcar dos, que si no, no vale». E insiste, para demostrar que ha entendido bien el mensaje que tiene que transmitir a sus compañeros vendidos: «Ea, ya está, sí, sí, que les tienen que meter dos. Da igual que queden 2-1, pero ellos tienen que recibir dos obligado y ya está».
Un amistoso en Noviembre, tengo mala memoria y no lo recuerdo. ¿Es posible?
Saldremos perjudicado por esta noticia.
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