Emaná es un personaje que pasea un corazón enorme para hacer feliz a todo aquel que se le acerca. Lo hace con la parroquia bética con sus goles igual que con los niños de un hospital cuando los visita con su sonrisa y sus ganas de alegrarles la vida. Ayer estuvo en el Virgen Macarena en el marco del programa Díver. Su visita era para un rato y estuvo casi dos horas porque se le pasó volando. El camerunés, con una sonrisa en los labios, repartía pases de alegría y marcaba goles de felicidad. «Ha sido un día muy especial para mí porque tengo una hija y me encanta hablar con los niños. Ver la sonrisa de un niño que está aquí me ayuda a olvidar de inmediato la derrota ante el Valencia. Prefiero estar aquí que quedarme enfadado en mi casa», aseguraba.
Y es que Emaná departió largo rato con un grupo de chavales que le sometieron a una divertida rueda de prensa con preguntas que versaban sobre su adaptación a las costumbres españolas, el número de gorras con las que cuenta (365 llegó a contar), los goles que ha marcado y qué es lo que hace tras una derrota: «Me cuesta mucho dormir porque siento que no lo he dado todo». La comparecencia fue de ida y vuelta porque el camerunés también tuvo tiempo para preguntarles a los pequeños que tuvieron un oasis de felicidad con la visita de un ídolo del balompié. «¿Os gusta el fútbol? ¿Qué hacéis por las mañanas? ¿Cómo celebrasteis el derbi?», cuestionaba el medio bético, que invitó a todos a que fueran en dos domingos a presenciar en directo en el estadio el Betis-Atlético. «Se lo merecen y quiero que salgan para pasar un rato divertido», dice.
Emaná tenía una sonrisa imborrable dibujada en los labios. Visitó una docena de habitaciones para sorprender a los que allí le esperaban y, por el camino era un ciclón de fotos, autógrafos y simpatía con pequeños y mayores. El bético tiene una escuela de pequeños futbolistas en su país y está muy pendiente de ellos. «Que los niños sean felices me preocupa mucho porque tengo la suerte de haber llegado a la elite. Dios me ha dado lo que tengo pero hay muchos niños que necesitan esto y prefiero estar con ellos alegrándoles porque son los que tienen el alma más pura del mundo», asegura.
Y recuerda que él también fue un niño. «Mi ídolo era Roger Milla. Lo conocí porque jugaba con mi padre. Me encantaba como futbolista pero cuando eres pequeño no te das cuenta de lo gran figura que era para el país. Ahora sé que todo el mundo lo quiere, lo conoce y para mí es el futbolista más importante que ha tenido Camerún». Por todo ello, Emaná tiene claro que si el domingo ante el Español es capaz de marcar otro gol que ayude a ganar a su equipo, éste tiene un destino: «Me acordaré de estos niños, seguro».
¡Estilo BETIS!
Fuente: http://www.abcdesevilla.es/20090424/...-20090424.html
¡VIVA EL BETIS LIBRE!
Y es que Emaná departió largo rato con un grupo de chavales que le sometieron a una divertida rueda de prensa con preguntas que versaban sobre su adaptación a las costumbres españolas, el número de gorras con las que cuenta (365 llegó a contar), los goles que ha marcado y qué es lo que hace tras una derrota: «Me cuesta mucho dormir porque siento que no lo he dado todo». La comparecencia fue de ida y vuelta porque el camerunés también tuvo tiempo para preguntarles a los pequeños que tuvieron un oasis de felicidad con la visita de un ídolo del balompié. «¿Os gusta el fútbol? ¿Qué hacéis por las mañanas? ¿Cómo celebrasteis el derbi?», cuestionaba el medio bético, que invitó a todos a que fueran en dos domingos a presenciar en directo en el estadio el Betis-Atlético. «Se lo merecen y quiero que salgan para pasar un rato divertido», dice.
Emaná tenía una sonrisa imborrable dibujada en los labios. Visitó una docena de habitaciones para sorprender a los que allí le esperaban y, por el camino era un ciclón de fotos, autógrafos y simpatía con pequeños y mayores. El bético tiene una escuela de pequeños futbolistas en su país y está muy pendiente de ellos. «Que los niños sean felices me preocupa mucho porque tengo la suerte de haber llegado a la elite. Dios me ha dado lo que tengo pero hay muchos niños que necesitan esto y prefiero estar con ellos alegrándoles porque son los que tienen el alma más pura del mundo», asegura.
Y recuerda que él también fue un niño. «Mi ídolo era Roger Milla. Lo conocí porque jugaba con mi padre. Me encantaba como futbolista pero cuando eres pequeño no te das cuenta de lo gran figura que era para el país. Ahora sé que todo el mundo lo quiere, lo conoce y para mí es el futbolista más importante que ha tenido Camerún». Por todo ello, Emaná tiene claro que si el domingo ante el Español es capaz de marcar otro gol que ayude a ganar a su equipo, éste tiene un destino: «Me acordaré de estos niños, seguro».
¡Estilo BETIS!
Fuente: http://www.abcdesevilla.es/20090424/...-20090424.html
¡VIVA EL BETIS LIBRE!
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