Estoy cansado, mi niña está mala y mañana entro a trabajar temprano, pero acabo de llegar del Vicente Calderón de ver a un primera división jugar con un preferente y quiero compartir la tristeza, el ridículo, el malestar y la vergüenza que hemos sentido los cientos de béticos que allí hemos sido testigo de lo previsible que empieza a ser el equipo y su entrenador.
No entraré en debates maniqueos sobre Mel, directiva o jugadores, imagino que a esto se llega con responsabilidad de todos, no obstante he de expresar que tengo la sensación de que bajo la tutela de Mel hemos presenciado derrotas humillantes cíclicamente, cayendo en un bucle irrisorio de absolutos esperpentos futbolísticos que te queman por dentro. Personalmente jamás le perdonaré ni a él ni a los jugadores que mal vistieron la verdiblanca esa noche, la derrota por 5-1 ante el Palangana. Soy así de sectario. Bajo mi humilde punto de vista los fichajes de Didac, Chuli o Figueras son malos, especialmente el de Didac que hoy ha liderado las carcajadas del público ante su inefable comicidad con y sin balón en los pies. Pero he aquí que Pepe Mel decide colocar de único referente en ataque a Chuli (que no hace honor a su nombre en nada) y a Didac a ensuciar el escudo en el lateral. ¿Por qué? Nadie lo sabe. ¿Era obligado? No. Baño táctico tras baño táctico hemos ido viviendo de la definición de Castro y de un concepto futbolístico más o menos claro que asumían los jugadores, cierto toque, cierta velocidad…valores que a todas luces este año no poseemos. Tampoco hemos sido la ostia nunca en ello pero actualmente nadie sabe a qué jugamos. Y el que pone a jugadores que no están ni para segunda, el que debe inculcar un concepto futbolístico, e incluso el que debe exigir calidad en las contrataciones es él. Ello no exime de responsabilidad a secretaría ni a directiva, pero es el entrenador el que ahora puede hacer algo para capear el temporal y no sé si este capitán está mínimamente capacitado para ello en la actualidad. Me da miedo pensar en otros nombres pero hacerlo peor de lo que lo viene haciendo Mel empieza a ser difícil. ¿Esperaremos a que sea imposible? Yo creo que debería tener un máximo de tres ultimátum más antes de que la situación sea irreversible si es que no lo es ya. Tengo que remontarme al Betis de Griguol para recordar a un equipo con la misma pinta a descenso en el devenir de los partidos, y todos sabemos cómo acabó aquello. En el capítulo de fichajes habría que traer un 9 de verdad y un mediocampista con un mínimo de físico y técnica. Desde luego ha quedado meridianamente claro que la hemos cagado con algunas adquisiciones que están resultando ser auténticas joyitas para competir en primera división.
No entraré en debates maniqueos sobre Mel, directiva o jugadores, imagino que a esto se llega con responsabilidad de todos, no obstante he de expresar que tengo la sensación de que bajo la tutela de Mel hemos presenciado derrotas humillantes cíclicamente, cayendo en un bucle irrisorio de absolutos esperpentos futbolísticos que te queman por dentro. Personalmente jamás le perdonaré ni a él ni a los jugadores que mal vistieron la verdiblanca esa noche, la derrota por 5-1 ante el Palangana. Soy así de sectario. Bajo mi humilde punto de vista los fichajes de Didac, Chuli o Figueras son malos, especialmente el de Didac que hoy ha liderado las carcajadas del público ante su inefable comicidad con y sin balón en los pies. Pero he aquí que Pepe Mel decide colocar de único referente en ataque a Chuli (que no hace honor a su nombre en nada) y a Didac a ensuciar el escudo en el lateral. ¿Por qué? Nadie lo sabe. ¿Era obligado? No. Baño táctico tras baño táctico hemos ido viviendo de la definición de Castro y de un concepto futbolístico más o menos claro que asumían los jugadores, cierto toque, cierta velocidad…valores que a todas luces este año no poseemos. Tampoco hemos sido la ostia nunca en ello pero actualmente nadie sabe a qué jugamos. Y el que pone a jugadores que no están ni para segunda, el que debe inculcar un concepto futbolístico, e incluso el que debe exigir calidad en las contrataciones es él. Ello no exime de responsabilidad a secretaría ni a directiva, pero es el entrenador el que ahora puede hacer algo para capear el temporal y no sé si este capitán está mínimamente capacitado para ello en la actualidad. Me da miedo pensar en otros nombres pero hacerlo peor de lo que lo viene haciendo Mel empieza a ser difícil. ¿Esperaremos a que sea imposible? Yo creo que debería tener un máximo de tres ultimátum más antes de que la situación sea irreversible si es que no lo es ya. Tengo que remontarme al Betis de Griguol para recordar a un equipo con la misma pinta a descenso en el devenir de los partidos, y todos sabemos cómo acabó aquello. En el capítulo de fichajes habría que traer un 9 de verdad y un mediocampista con un mínimo de físico y técnica. Desde luego ha quedado meridianamente claro que la hemos cagado con algunas adquisiciones que están resultando ser auténticas joyitas para competir en primera división.
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