hay que estar muy empachado de arcatufas, tener la vergüenza de vacaciones o ser cortito, cortito para escribir la crónica rastrera y sevillista que el sujeto este escribió ayer.
el correo de andalucia
Las rachas existen para ser rotas. El Betis venía de ocho partidos sin perder, incluidos cinco triunfos, que le habían reinsertado en zona de ascenso. Y la primera derrota en Heliópolis le puede expulsar temporalmente de los límites del paraíso, a poco que el Cartagena sume hoy un solo punto ante el Elche. Pero está claro que, ni ganando al Girona el Betis hubiese ascendido con seguridad… ni esta derrota le condena a las tinieblas exteriores. Con 36 puntos por pelear dentro de una competición enloquecida en la que cada jornada bailan las diferencias, todo pronóstico puede sonar un poco a chiste.
Se trata de aislar una idea con la que Víctor debe ser obsesivo y martillear a la plantilla: el ascenso condiciona hasta límites extremos la situación. El ascenso mejoraría la situación del club hasta los niveles mínimos de brillantez que merece la afición del Real Betis Balompié. El ascenso devolvería a los futbolistas ese cartel perdido y que tanto añora Emana. ¿Emana? ¿Sigue jugando en el Betis…? Con o sin ascenso, continuaría el conflicto en tribunales sobre la gestión y organización de la entidad. Por cierto, ¿hay alguien por ahí dispuesto a comprar el Betis? Comprar, digo, con dinero. Toda venta requiere un dinero. De lo contrario, nos hallaríamos ante una donación. Lopera, como que no está para donaciones…
Volviendo a lo fundamental, el equipo se ha parado, aunque ese parón no sea cosa de ayer. Ante Real Unión y Castellón, aquel Betis lanzado ante el Rayo ya emitía señales de alarma: curiosamente, coincidiendo con los primeros síntomas depresivos de Emana. La organización defensiva del Girona pregonó las carencias creativas del Betis, a quien la baja de Mehmet Aurelio rebaja en sentido común. Contra un equipo como el Girona, que te va ganando 0-1, no se puede jugar en medios de la forma en que lo hicieron Arzu y, sobre todo, Iriney: al tran-tran. Quedan 36 puntos. Y mejor será insistir: el juzgado de Mercedes Alaya no juega esta Liga.
dinero es el que se va a tener qe gastar en enjuagues bucales, limpiezas de estómagos y amoales.
el correo de andalucia
Las rachas existen para ser rotas. El Betis venía de ocho partidos sin perder, incluidos cinco triunfos, que le habían reinsertado en zona de ascenso. Y la primera derrota en Heliópolis le puede expulsar temporalmente de los límites del paraíso, a poco que el Cartagena sume hoy un solo punto ante el Elche. Pero está claro que, ni ganando al Girona el Betis hubiese ascendido con seguridad… ni esta derrota le condena a las tinieblas exteriores. Con 36 puntos por pelear dentro de una competición enloquecida en la que cada jornada bailan las diferencias, todo pronóstico puede sonar un poco a chiste.
Se trata de aislar una idea con la que Víctor debe ser obsesivo y martillear a la plantilla: el ascenso condiciona hasta límites extremos la situación. El ascenso mejoraría la situación del club hasta los niveles mínimos de brillantez que merece la afición del Real Betis Balompié. El ascenso devolvería a los futbolistas ese cartel perdido y que tanto añora Emana. ¿Emana? ¿Sigue jugando en el Betis…? Con o sin ascenso, continuaría el conflicto en tribunales sobre la gestión y organización de la entidad. Por cierto, ¿hay alguien por ahí dispuesto a comprar el Betis? Comprar, digo, con dinero. Toda venta requiere un dinero. De lo contrario, nos hallaríamos ante una donación. Lopera, como que no está para donaciones…
Volviendo a lo fundamental, el equipo se ha parado, aunque ese parón no sea cosa de ayer. Ante Real Unión y Castellón, aquel Betis lanzado ante el Rayo ya emitía señales de alarma: curiosamente, coincidiendo con los primeros síntomas depresivos de Emana. La organización defensiva del Girona pregonó las carencias creativas del Betis, a quien la baja de Mehmet Aurelio rebaja en sentido común. Contra un equipo como el Girona, que te va ganando 0-1, no se puede jugar en medios de la forma en que lo hicieron Arzu y, sobre todo, Iriney: al tran-tran. Quedan 36 puntos. Y mejor será insistir: el juzgado de Mercedes Alaya no juega esta Liga.
dinero es el que se va a tener qe gastar en enjuagues bucales, limpiezas de estómagos y amoales.
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