Contra el Rayo Vallecano el partido lo ganó el sistema de Paco Jémez, que se comio al de Mel, y los jugadores franjirrojos que corrieron todo lo que no lo hicieron los del Betis. Y lo perdió un equipo con peligrosos desajustes y unos nervios impropios de jugadores de primer nivel. No quiero pesonalizar, pero parece obvio que atrás se deben ejecutar algunos cambios. Si no se ficha a más defensas, habrá que soñar con que algunos mejoren y con que jugadores como Perquis ofrezcan un buen rendimiento y den seguridad a la zaga.
Tras una primera parte más o menos igualada, pero en la que se vieron mejores detalles de los visitantes, el Betis empezó bien el segundo periodo, pero el gol rayista, que suponía el 1-2, mató a los verdiblancos. Ni Beñat conseguía la hegemonía en el centro del campo, ni Juan Carlos ni Agra demostraron su desborde, ni Pereira se reivindicó ni… bueno lo de la parte de atrás ya ha sido suficientemente comentado.
Tapar defectos con virtudes. Parece el discurso de alguien resignado a que existan esos defectos. Si Igiebor y Perquis arreglan parte del desaguisado y el portero, se llame como se llame, para las pelotas y se queda con ellas, se puede ver a un Betis interesante. Porque ni todo es tan bonito como algunos lo vieron en San Mamés ni el Betis es un desastre irreconducible como otros, o los mismos, quisieron calificar tras la derrota ante los vallecanos.
Cabe, desde luego, un cambio de actitud, para que un equipo con 7 millones de euros de presupuesto no te gane en tu campo con tres centrales y dos chavales de 19 años arriba. Ahí tiene trabajo Mel. Yo soy optimista, porque creo que el Betis es un término medio, entre lo de Bilbao y lo del Villamarín. ¿Y vosotros?
Carlos Hidalgo
Onda cero
sobre el articulo, ni un solo "pero".